En comunicación con “El Repaso”, por Radio Provincia, el doctor Martín Lombardero, miembro titular de la Sociedad Argentina de Cardiología, habló del decreto presidencial que pone fin al programa Nacional de Cardiopatías Genéticas. Dijo que “cada 100 chiquitos nacidos vivos en Argentina, uno nace con una cardiopatía congénita. O sea que nacen entre 5000 y 7000 chiquitos por años con una alteración estructural en el corazón”.
Explicó que el corazón “es como dos dúplex de dos ambientes, uno derecho y otro izquierdo, que no se comunican entre sí, entonces cuando hay una falla estructural o se lee el código genético de manera inadecuada, nacen con alteraciones como un agujero entre las aurículas o los ventrículos. Eso es una cardiopatía genética, que no es hereditaria, que se forma en el primer trimestre del embarazo y se puede detectar en el último”.
El cardiólogo agregó que “lo importante es que la mitad de los chiquitos que nacen con problemas de corazón deben ser operados antes del año. Hay otras cardiopatías que resisten y hay una, por ejemplo, que es la más frecuente, que se llama válvula bicúspide, que recién se ve cuando uno es un poquito más grande y trae problemas recién a partir de los 50 años. Pero la inmensa mayoría no, no es así”.
En esa línea el profesional opinó que “sería una pena enorme que se elimine el programa porque realmente hay muy buenos cardiólogos en Argentina pre y neonatales que realmente solucionan esto en forma quirúrgica o acompañando con algún tipo de medicación hasta que se resuelva. Tenemos una cardiología infantil muy buena en Argentina, de élite, con lo cual -insistió- sería una pena que algo de esto se pierda”.
“Hay gente que mira el corazón prenatal adentro de la panza de la madre y se da cuenta cuál es la cardiopatía con la cual va a nacer y esto mejoró muchísimo la mortalidad” -señaló.
En cuanto al costo de estos tratamientos, Martín Lombardero expresó que es muy complicado determinarlo porque “la salud cada vez es más costosa en todo el mundo. Esto es un problema que hay que saberlo. Cada vez las cosas son más caras porque los dispositivos son más caros. Podemos decir que es una cirugía cara para el argentino, pero infinitamente barata a costos internacionales. La misma cirugía hecha por cirujanos, tan buenos como lo que tenemos nosotros, en Estados Unidos cuenta 10 a 15veces más”.
ESCUCHÁ LA NOTA COMPLETA: