Crece el respaldo de las organizaciones sindicales, sociales y políticas a los 920 trabajadores de FATE, que amanecieron con la noticia del cierre de la planta.
“Estamos defendiendo nuestros puestos de trabajo y no nos vamos a ir hasta que nos garanticen que se reabre la empresa y que todo vuelve a funcionar”, dijo Víctor Ottoboni en diálogo con La Siesta es Sagrada. “Nos enteramos del cierre cuando vinimos a trabajar por un cartel, empezamos a hablar con los compañeros y decidimos organizarnos en defensa del puesto de trabajo”.
Respecto a la conciliación obligatoria dictada por el gobierno sostuvo que “no cambia nada la situación, porque la planta debería reabrir con todos los trabajadores dentro”, y consideró que “Maganes, el dueño de FATE y del monopolio del aluminio, lo que está buscando es generar un impacto en todos lados, seguramente para buscar que el Gobierno les de una medida que los favorezca, como la devaluación del peso”.
Seguido, agregó que la Reforma Laboral “es ni más ni menos que atacar a los trabajadores y las organizaciones sindicales” y remarcó que “hubieron 130 compañeros despedidos, otros que están tan endeudados que han decidido renunciar para cobrar la indemnización” siendo que “están sin aumento desde hace un año”.
Finalmente, consultado sobre el paro dispuesto por las centrales obreras, opinó que “está bien pero es insuficiente, lo llaman tarde, tendrían que haber convocado en diciembre a un paro total por tiempo indeterminado, porque este proyecto no se puede dejar pasar”.