Luego del encuentro en la conciliación obligatoria, dispuesto por el ministerio de Trabajo entre las partes, Alejandro Asuma, trabajador de Fate relató a través del móvil de Radio Provincia 1270, que la empresa insistió en que “el cierre es definitivo y desconoce la conciliación obligatoria”.
En ese sentido, explicó que “entendemos que esta fábrica con más de 80 años de producción nacional tiene un holding económico detrás de ella.
Asuma, afirmó que “hoy tenemos 900 compañeros despedidos y pedimos un canal de diálogo serio donde se garantice el puesto de trabajo en las mismas condiciones en las que estábamos trabajando”.
Al respecto, Asuma, resaltó que “las máquinas están en condiciones de producir”, y con mantenimiento para estar activas.
Al ser consultado sobre cuáles serán las medidas a seguir en la planta de fabricación dijo que “estamos en una permanencia pacífica”, con trabajadores dentro y fuera de la planta tratando de “evitar que no se haga efectivo el cierre”.
Seguido, resaltó que esta grave situación se da en el marco de un contexto “muy complejo de la argentina”.
El promedio del salario es de un millón 200 mil pesos y el reclamo era el justo y “pedíamos que haya un acuerdo porque hacía 14 meses que no teníamos aumento salarial y el reclamo nuestro era justo porque no pedíamos más que la inflación”.
Por su parte, reveló que “teníamos un acuerdo de una cláusula de no despidos hasta junio de 2026 y no cumplieron y estaban preparando todo esto a espalda de los trabajadores y los gremios”.
Por último, explicó que “nuestra intención es que se abra un canal de diálogo real y poder volver a nuestros puestos de trabajo”. Esta empresa tiene la posibilidad de volver a continuar con su producción en un contexto que ha bajado el consumo por la recesión y la apertura de importaciones de productos que el Gobierno implementa medidas que desprotege a la industria nacional, aseguró el trabajador.