Maximiliano Uriona, delegado gremial de Aires del Sur, detalló que en estos momentos la fábrica se encuentra tomada por los trabajadores “hasta que la patronal se siente a dar explicaciones”, sobre cómo compró un paquete accionario en noviembre y en febrero la quebraron.
La directiva en diciembre fue que “limpiáramos la fábrica de productos terminados y hoy no tenemos ni un kit para armar” nuevos equipos.
Uriola reveló que “somos 140 familias que recibimos un 25% del salario y en algunos casos representa $80.000”.
Seguido, dijo que los empresarios que compraron la firma “son estafadores, cobardes, abandonan a 140 personas, estaban esperando la reforma laboral. Acá nadie puso la cara y desde el 15 de enero nadie se comunicó con nosotros. Nos avisaron por un mensaje de WhatsApp”. Luego, reveló que “somos empleados con goce de haberes pero sin salario”, y con una licencia dada por la empresa vía mensaje de texto.
El gobierno provincial nos ofreció ayuda con el ministerio de Trabajo y nos dio módulos alimentarios y ayuda para pagar alquileres a aquellos que lo necesitaban.
En cambio, desde Nación “sólo recibimos silencio y por eso los repudiamos", debido a que "quieren seguir hablando del RIGI en lugar de ver cómo estamos los trabajadores”.