Augusto Sanz, corredor del Dakar y bombero voluntario en Exaltación de La Cruz, provincia de Buenos Aires, habló con Es Un Montón y contó cómo combina ambas pasiones. “Cuando comencé a correr, era parte de los bomberos y todo empezó como un hobby. De a poco pude ir profesionalizándome y se me complicaba hacer las dos cosas, así que dejé a un lado el oficio de bombero”, contó.
Sobre su preparación para cada competencia, señaló que trabaja todo el año con una psicóloga deportiva: "Ella me ayudó a dar el gran paso para ser profesional. Me armó una rutina para antes de largar, por ejemplo, una música, a qué hora levantarme. Y también para cuando termino, bajar la adrenalina o si nos perdemos no volvernos locos, porque eso es perder más tiempo”. Seguido, agregó que “como joven, subestimaba un montón el tema de la psicóloga, pero en la primera sesión que tuve me di cuenta que te va dando consejos”.
En cuanto al manejo del vehículo explicó que “en el caso de los UTV, son autos con mucha potencia, que pesan poquito. Hay que tenerles el respeto que se merecen y usar las protecciones adecuadas. Siempre está en uno que se sube y pensar que hay gente y no hay que hacer locuras”.