En el discurso que ofreció para dar inicio al período legislativo 2026 en la provincia de Buenos Aires, el gobernador Axel Kicillof criticó a la gestión de Javier Milei: “Después de más de dos años de gobierno, no se cumplieron ninguno de los pronósticos del Presidente: no solo no hubo una rápida recuperación, sino que están cerrando empresas en todas las ramas de la actividad, mientras aumentan los despidos y los salarios no alcanzan”. En ese sentido, el jefe del Ejecutivo bonaerense apuntó: “Los datos no dejan lugar a dudas: la Argentina vive una profunda crisis y el rumbo económico es un fracaso. Lo único que crece en nuestro país es la desigualdad: mientras unos pocos se llevan ganancias extraordinarias, la enorme mayoría de los argentinos la está pasando cada vez peor”.
Seguido, aseveró que “aspiran a destruir al Estado porque apuntan a un modelo de primarización productiva y precarización laboral, en el que no haya más lugar para la clase media. Este no es un ajuste más, es una disputa por el tipo de país que aspiramos a ser: si seguimos seis años más por este rumbo, la Argentina corre el riesgo de perder sus rasgos productivos y culturales más destacados como país”.

Kicillof consideró que “esta crisis tiene una causa central: el programa económico del Gobierno nacional. La motosierra no se usó para recortar privilegios, sino todo lo contrario, para reducir las jubilaciones, la obra pública, los programas sociales y las transferencias a las provincias. Eso no es eficiencia, sino deserción y abandono de las responsabilidades básicas del Estado”.
En ese marco, el gobernador se dirigió a empresarios pymes, industriales, comerciantes que quieren producir e invertir: “No sos vos, es el rumbo económico, es la recesión”. Del mismo modo, “al universitario, al artista, al emprendedor que no tiene ingresos o ventas, a los jóvenes que ya no pueden ni soñar con alquilar, al cuentapropista o al trabajador de plataforma que pedalea sin ver un futuro: no sos vos, es el ajuste. A la trabajadora o al trabajador despedido que siente vergüenza, que siente que falló: le digo. No sos vos, es que hay un gobierno nacional que te abandonó, es el rumbo económico y su insensibilidad”.
“En nuestro país se puso de moda hablar mal del Estado, justo cuando más lo necesitamos”, continuó el Gobernador, y advirtió que “si no erradicamos esta zoncera, la Argentina no tiene destino. Debemos comprender que, bien empleado, de manera eficaz y transparente, es una herramienta para corregir desigualdades, integrar y crear trabajo. La resignación es el triunfo cultural y psicológico de este plan económico. Lo primero que tenemos que recuperar es el orgullo y la convicción de que esta tragedia no es inevitable, de que esta realidad se puede cambiar”.
Luego, destacó que “desde hace dos años, la provincia de Buenos Aires está sometida a un ataque inédito producto de la asfixia financiera a la que nos somete el Gobierno nacional: nos han quitado 15 billones de pesos, equivalentes a un tercio de nuestro presupuesto. Pese a todo, la Provincia no se detuvo: con responsabilidad, planificación y sensibilidad, gobernamos para seguir abriendo centros de salud, haciendo obras y sumando patrulleros”.
El gobernador dedicó parte de su discurso a la salud pública. Al respecto, sostuvo que “la motosierra y el abandono del Gobierno nacional están teniendo consecuencias trágicas. Muchos argentinos perdieron la posibilidad de pagarse un medicamento, un estudio o una consulta: en este contexto no se necesita menos, sino más salud pública. Por eso, enviamos a esta Legislatura nuevamente el proyecto de ley de Producción Pública de Medicamentos, para reducir costos y garantizar el acceso en toda la Provincia. La salud no puede depender exclusivamente del mercado, sino también de la decisión política de cuidar a la gente”.
Sobre la seguridad, aseveró: ”No vamos a caer en el marketing ni la demagogia: nuestra estrategia se basa en la inversión, la actualización tecnológica y la formación. Lo hacemos con una fuerte convicción: la seguridad es una función esencial del Estado y no se resuelve solo con más patrulleros, sino que requiere también un proyecto de desarrollo y cohesión social”. En ese sentido, pidió a la Legislatura “que apruebe la nueva ley para el personal policial, que actualiza la normativa y regula el reclutamiento y la carrera policial con los parámetros propios de una Policía del siglo XXI. También enviaremos una modificación integral de la Ley de Seguridad Pública, que tiene más de 30 años de antigüedad y debe ser actualizada en casi todos sus aspectos”.
La educación también es parte de la agenda del Ejecutivo bonaerense: “Hoy se está realizando un paro nacional docente para reclamar contra las políticas de desfinanciamiento de la educación: en 16 provincias no han comenzado las clases. Por nuestra parte, seguimos poniendo todo lo que está a nuestro alcance para sostener la educación pública, gratuita y de calidad”. Kicillof recalcó que “la educación pública no es un gasto: es la base del nuestro futuro y ese derecho está siendo atacado. El día de mañana firmaré un decreto para seguir invirtiendo y garantizar en todo el territorio de la provincia el acceso a la sala de 3 años en nuestro ciclo inicial. Es una decisión más en el marco de nuestro propósito principal: garantizar en toda la Provincia el derecho a la educación desde los 3 años hasta terminar la universidad”.
En relación al mundo del trabajo y los derechos laborales, adelantó que se impulsará un proyecto de ley para ordenar y proteger el trabajo en plataformas digitales en la Provincia de Buenos Aires. “Mientras a nivel nacional se los excluye del marco general de derechos, nosotros proponemos lo contrario: inclusión, reconocimiento y reglas claras. El proyecto creará un Plan Integral y un Registro Provincial de Trabajo en Plataformas Digitales para dar transparencia a la actividad, garantizar acceso a información sobre los algoritmos que organizan el trabajo, exigir seguros obligatorios contra accidentes, regular condiciones básicas en los espacios donde se desarrolla la actividad y establecer herramientas de protección”.
Para concluir, el Gobernador sostuvo que “el desafío no es narrar el daño, sino ofrecer una salida y demostrar que no hay que resignarse, que no estamos condenados a este modelo, que existe una alternativa mejor que debe ser productiva, federal y bien nacional”, y sentenció: “Esto que vivimos no es inevitable: el origen de este industricidio está en decisiones políticas de Milei”.
Ante ese escenario, “no estamos condenados a esta pesadilla: hay otro camino para bajar la inflación sin destruir la industria y el trabajo, para integrarnos al mundo sin someternos. Hay otro camino hacia el futuro. Caracterizamos el pasado y el presente, pero lo que estamos discutiendo ahora es el futuro. Porque el futuro le pertenece al pueblo argentino y para él tenemos que trabajar sin descanso y con mucho amor a la patria”, concluyó.
