En comunicación con “El Repaso”, por Radio Provincia, el director del Centro Tecnológico Aeroespacial dijo que el nanosatélite Atenea “es el orgullo de esta universidad y de nuestro pueblo. Que esta educación pública y gratuita me haya permitido hacer esto y que un chiquito de los míos esté allá en Estados Unidos mirando en vivo y en directo, cosa que me hubiese gustado hacer a mí cuando tenía su edad, es una sensación inexplicable”.
Respecto de cuál es concretamente la misión del Artemis II, explicó que “va a hacer lo mismo que hizo el Apolo 8, en el 68, pero este no aluniza. Lo correcto sería decir el hombre vuelve a orbitar la luna, no sobre el Ecuador, sino sobre los polos que es donde está el interés más grande porque ahí puede haber hielo que sirva de combustible para los futuros viajes interplanetarios. El objetivo es probar todos los sistemas para asegurar que podemos llevar gente hasta la luna y traerlos sanos y salvos”.
A su vez, el decano remarcó que “los riesgos siguen siendo los mismos. El momento crítico es el despegue y después, en el viaje, un error de navegación puede hacer que esa cápsula se pierda en el espacio profundo y no vuelva a a la tierra. Es muy complejo y riesgoso para aquellos que participan de la misión”.
Sobre la participación de la UNLP Actis expresó que “comenzó en 2023. Hacía 3 años que nosotros veníamos trabajando en un satélite, nos presentamos y ganamos la competencia frente a 60 país. A partir de ahí empezó la construcción y la aprobación de la NASA. Se hizo todo en la universidad y fue financiado por la Fundación Facultad de Ingeniería porque no era posible si esperábamos los fondos del estado. El ensayo final fue en septiembre del año pasado en Córdoba y de ahí se fue a Estados Unidos. Siéntanse orgullosos los platenses porque esto es un desarrollo netamente de la Universidad Nacional de la Plata”.
Tras advertir que “esto no tiene nada que ver con los gobiernos, son desarrollo en los que la universidad vienen trabajando desde hace 30 años” explicó que el satélite Atenea es el que más lejos va a llegar de todos los que se construyeron en la Argentina. Los satélites estacionarios nuestros están a 36.000 kilómetros de altura y este va a ir al doble a 72.000. Y lleva un instrumento de navegación que permite hacer una prueba para recibir señales que rebotan en la tierra y poder posicionarse para navegar. Es un desarrollo extraordinario”.
Por último, confirmó que “el satélite está previsto que se desprenda 5 horas después del lanzamiento, cuando llega a los 72.000 kilómetros y ahí va a empezar a transmitir. Y se van a tener en cuenta muchísimos factores porque la NASA no va a arriesgar nada porque van humanos” y estimó que la tripulación estaría regresando en 10 días.