El arzobispo, Marcelo Colombo, luego de una reunión que mantuvo con fieles en La Matanza, habló de la situación social que atraviesa el país, donde remarcó que “hay un gran incremento de la pobreza en sectores medios”.
En diálogo con Radio Provincia, el presidente de la Confederación Episcopal Argentina explicó que en la actualidad “estamos expuestos a cruces de conceptos donde se cuentan las metas, los números, encuestas y nosotros reivindicamos el valor de las personas y su centralidad sobre todo”.
Asimismo consideró, en relación a la situación social del país que “tenemos una mirada que no es técnica donde vemos un gran incremento de la pobreza de sectores medios que son los que han cargado con el ajuste de las políticas (...) estas nuevas franjas medias están viviendo un momento de mucha tensión, de despojo y desarraigo”.
Por su parte, dijo que hay un descenso social “que te deja desarmado” de personas adultas que en muchos casos coincide con que “en estas políticas cuentan mucho la juventud y las nueva tecnologías”, en tanto que “mucha de esta clase media cuenta con una estructura diferente. Estamos en un cambio de época que golpea fuerte a la ilusión, la esperanza y el proceso de crecimiento de una familia y las personas”.
En este mismo tono, indicó que “hay un clamor a lo largo del páis”, relacionado con situaciones dolorosas y un incremento de la tasa del suicidio. Hay aspectos del mundo juvenil donde hay jóvenes de 17 años que tienen una percepción que “tienen la vida hecha y eso es de un dramatismo enorme” porque se multiplica por miles esa sensación.
Seguido parafraseó al Papa León sobre lo que dijo que “es una paradoja que la gente pueda acceder en la redes a modos de forma de vida de otros y no pueda ser dueño de un palmo de tierra o acceder a sus alimentos y la imposibilidad de vivir su pedacito de vida de una manera digna”.
Al ser consultado sobre el impacto de el discurso de descalificación constante del gobierno nacional, sobre lo que afirmó que “estamos haciéndonos eco, de la invitación del Papa, desarmar las palabras por su capacidad de daño, agresión permanente, la tensión de refutar todo y a todos hace que estemos en una incapacidad de escucha El tema de la intolerancia, explosión permanente nos desgasta y nos impide tratarnos de una manera digna desarmar la palabra es una consigna que llevamos a todos los terrenos”.
Por otra parte, se refirió al cierre de la sala de prensa en Casa Rosada, sobre el cual el episcopado tuvo una intervención directa con una reunión con los periodistas afectados sobre lo que reveló que “alentamos a no desesperarse porque creemos en la función social de la comunicación (...) si el periodismo cumple acabadamente su función transmite la verdad que merece ser siempre escuchada”.