En la previa a una nueva movilización por “Ni Una Menos”, Marta Montero, la mamá de Lucía Peréz aseguró: “Nunca pasamos un momento tan hostil como este, pero tenemos que reponernos, salir adelante y seguir ayudándonos entre todas” porque “con un femicidio, con la muerte de una hija se destruye totalmente la vida de esa hija y se destruye la familia, porque queda muy mal”.
En contacto con Radio Provincia, Montero relató que “sale carísimo todo el sistema, y se hace muy difícil. Las familias dejamos todo, a todo nivel. Algunas, con muchísimo esfuerzo lo hacemos, otras no pueden” para luego, cuando “son condenados a perpetua o por femicidio, en 10 o 15 años, las defensas se empiezan a mover porque quieren salir y a veces hasta se los conceden, y salen”.
Seguido, al recordar el derrotero de la causa por el femicidio de su hija, ocurrido en 2016, consideró a la justicia machista, clasista y perversa. “En abril tuvimos un juicio de cesura. Allí se le da a Farías una condena de 17 años que se suma a la otra por la venta de estupefacientes a menores en la puerta de una escuela. Por lo tanto, cuando vos tenes que luchar de esa manera tan perversa, es demasiado, es demencial porque no es sólo el Poder Judicial sino también el Legislativo y el Ejecutivo los que están contra vos”, dijo.
Montero, enfatizó: “Son los tres poderes que se unen para sacar la figura de femicidio. De hecho, cuando el Presidente dice que va sacar la figura en Davos, automáticamente a nosotros” la justica nos descarta el cargo por femicidio, cuando “la mujer muere por ser mujer. De hecho, a Agostina la matan, por ser mujer”. Y, lamentó que “nosotros veamos esto tan claro y la justicia no lo pueda ver”. Además, “todos somos personas, y nos tenemos respetar y no buscar someter hasta la muerte”.
Finalmente, en ese marco ponderó el acompañamiento de los movimientos de mujeres “porque una persona no puede hacer nada, pero muchas sí podemos hacer mucho. Podemos cambiar cosas, involucrarnos, y entonces la víctima no está sola y eso es muy importante”.