En charla con Radio Provincia, Diego Manusovich, fanático del Luis Alberto Spinetta, contó cómo surgió la idea de construirle una nave espacial, a modo de homenaje y manifestó que “tengo 56 años y a los 12 entré a una disquería y compré uno de sus discos. A partir de ahí me enamoré de su música”.
Manusovich, comentó que la nave espacial la construyó en una plaza de la ciudad de Chivilcoy y la armó pieza por pieza. “Tiene 4 metros de altura, quedó flotando en el aire y se transformó en un lugar icónico”. No obstante, contó que “funciona como un reloj, porque a cada hora sale Luis Alberto Spinetta y mueve sus piernas y manos, mientras se escucha una de las 500 canciones grabadas”.