Producto de la ampliación a 48 del número de seleccionados participantes, Jordania es uno de los cuatro países que disputan su primer mundial de fútbol en Estados Unidos, México y Canadá (los restantes son Cabo Verde, Curazao y Uzbekistán).
Jordania consolidó su ascenso como una potencia emergente en Asia. Luego de sorprender al llegar a la final de la Copa Asiática 2023, el conjunto jordano mantuvo su nivel y selló su pase al Mundial 2026 con una campaña destacada.
Sin embargo, en el torneo quedó eliminado antes del tercer partido de la fase de grupos tras perder sus dos primeros encuentros (cayó ante Austria 1-3 y ante Argelia 1-2), por lo que ante Argentina será su despedida.
Tres hermanitos
A fines de la década del ’90, una tragedia familiar que afectaba a una mujer argentina que vivía en Guatemala, mantuvo en vilo y conmocionó a la sociedad.
Casi como una novela, ocupó durante varios meses el prime time de los noticieros de TV, los programas de interés general, de espectáculos y hasta de los programas periodísticos de la época (no había redes sociales y la TV por cable tenía pocos años).
La historia tenía además un condimento extra para el impacto mediático, ya que puso la lupa sobre un país de Medio Oriente del que los argentinos no tenían demasiadas referencias: Jordania.
El nombre de Gabriela Arias Uriburu suena y resuena en la cabeza de todos los argentinos, que en su momento siguieron su caso muy de cerca durante el tramo final del menemismo.
A los 23 años, la mujer viajó a Guatemala, donde su padre se desempeñaba como embajador de la República Argentina.
En 1991 se casó allí con Imad Shaban, empresario musulmán nacido en Jordania, con quien tuvo tres hijos: Karim, Zahira y Sharif.
Seis años después, producto de la imposibilidad de superar las diferencias culturales y familiares, solicitó el divorcio y la justicia le otorgó la tenencia de sus hijos. Pese a ello, en diciembre de 1997, Shaban sacó ilegalmente a los menores de Guatemala para llevarlos a Jordania, donde vivieron desde entonces.
A partir de ese momento comenzó un arduo camino que llevó a Gabriela a los más importantes foros internacionales en su afán de volver a ver a sus hijos, objetivo que a poco andar se transformó en la defensa de los derechos de todos los niños que atravesaban el mismo calvario.
La mujer enfrentó grandes dificultades debido a que Jordania no estaba adherida al Convenio de La Haya sobre sustracción de menores y la legislación local favorecía casi exclusivamente al padre en temas de custodia.
Después de años de lucha y visitas limitadas a Jordania bajo condiciones estrictas, Gabriela logró reconstruir la relación con sus hijos una vez que estos alcanzaron la mayoría de edad.
Desde el 2010, año en que se llegó a una resolución plena del conflicto, Karim Zahira y Sharif, están en permanente vínculo con su madre: Gabriela viaja constantemente a sus lugares de estudio y trabajo.
Dos de ellos viven en Jordania y uno en Dubái. Es más, su hija Zahira le dio a fines de 2023 su primera nieta, Jena.
A 28 años de esta tragedia que marcó su vida, Arias Uriburu se convirtió en Embajadora Multicultural, desarrollando dispositivos de comunicación e interrelación cultural y religiosa, entre Oriente y Occidente.
Historia de la civilización
La historia de Jordania es, para muchos, la historia de la civilización. Por sus tierras pasaron todos: desde los antiguos nabateos -que esculpieron la famosa ciudad de Petra en la roca- hasta los romanos, los bizantinos y los cruzados. Durante siglos, fue un punto de paso obligado para las caravanas comerciales que conectaban Oriente con Occidente.
Con una superficie de poco más de 89.000 kilómetros cuadrados y una población que apenas supera los 11 millones de habitantes, Jordania se ubica en una meseta desértica en Medio Oriente, una de las zonas históricamente más conflictivas del planeta.
Con escasos recursos naturales a su alcance, el Reino de Jordania depende en gran medida de la cooperación internacional. Recibe cuantiosos aportes del Fondo Monetario Internacional (FMI), Estados Unidos, la Unión Europea y las ricas monarquías del Golfo Pérsico.
Históricamente, Jordania es uno de los aliados de Estados Unidos en la región.
La cuestión Palestina
Gran Bretaña reconoció la independencia parcial del entonces Emirato de Transjordania en 1923, aunque alcanzó su independencia total en 1948, convirtiéndose en el Reino Hachemita de Jordania.
Se trata de uno de los linajes más importantes para el islam, ya que son considerados descendientes directos del profeta Mahoma.
Tras el fin de las hostilidades con el recién creado Estado de Israel en 1950, Jordania tomó una decisión trascendental: anexó Cisjordania y Jerusalén Este.
Esta administración duró hasta 1967, cuando Israel ocupó esos territorios durante la Guerra de los Seis Días. Entre 1970 y 1971, Jordania tuvo enfrentamientos directos con la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), un conflicto que terminó con la expulsión de esta organización de suelo jordano.
En 1988, el rey Hussein decidió renunciar a cualquier reclamo territorial sobre Cisjordania, cediendo esa representatividad a la OLP en favor de la causa palestina.
Recién en 1994, Hussein selló la paz definitiva con Israel, consolidando al reino como un mediador fundamental en la región. Tras su fallecimiento en 1999, su hijo Abdalá II tomó las riendas del país, siguiendo la dinastía hachemita.
Un Diego jordano
En 2015, un príncipe jordano educado en Gran Bretaña y Estados Unidos, Alí bin Hussein (hijo del rey Hussein), se postuló para la presidencia de la Federación Internacional de Futbol Asociados (FIFA).
Había sido presidente de la Asociación de Fútbol de Jordania y presidente de la Federación de Fútbol de Asia Occidental.
Después de hacer campaña con el apoyo del astro argentino Diego Armando Maradona, el príncipe jordano perdió la votación con el suizo Joseph Blatter, que logró su reelección en la FIFA, aunque meses después fue destituido por graves hechos de corrupción.
Volviendo a la historia de Arias Uriburu: ¿Por quién hincharán Karim, Zahira y Sharif? Tendrán el corazón partido?
“Son tan bosteros que hasta tienen fotos de Boca en sus cuartos, eso lo heredaron de su madre y de su tío”, contó Gabriela sobre las preferencias futbolísticas de sus hijos. Nada dijo del partido Argentina-Jordania.-