La cadena de supermercados marplatense Toledo, tuvo que vender una sucursal para pagar los sueldos de sus empleados. La venta se realizó el mes pasado y se espera que la entidad se siga desprendiendo de locales para hacer frente a sus compromisos. Todavía le adeudan el 60% de sus ingresos a su más de 1800 trabajadores.
Desde el sindicato mayoritario critican la decisión que se toma y denuncian que “la empresa no se ha profesionalizado en ningún momento ni tampoco tuvo una mirada más allá. No hay un plan estratégico para encarar una crisis como ésta. Ni hay otra vocación, más allá de vender”.
Esteban Fraysse, secretario gremial del Sindicato de Empleados de Comercio de Mar del Plata y la Zona Atlántica detalló “hoy llegamos a una situación compleja con decisiones empresariales que no son las mejores teniendo en cuenta que el supermercado Toledo tiene 43 sucursales, emplea a 1800 trabajadores y tiene alrededor de 3000 proveedores”.
Seguido, analizó que “venden unidades para pagar sueldos es terrible porque el consumo masivo no toca piso. Y la decisión dejo a la ciudad en jaque". De hecho, "ha habido una gran tensión que por suerte pudimos descomprimir gracias a la intervención del ministerio de Trabajo encabezado por Water Correa; el único resguardo que nos queda a los trabajadores y los sindicatos”, dijo.
Asimismo valoró: “Hay más de 30 delegados que generan anticuerpos ante estas situaciones. Tener delegados comprometidos -y no estigmatizados- nos permite llevar adelante una acción gremial contundente, que obligó a la empresa escucharnos y cambiar la fecha de pago para el día de hoy. Además, tras la venta de la unidad, reubicamos a toda la gente.
“Sin embargo es un cuello de botella. Y una empresa con decisiones erróneas nos llevan al abismo”, cerró.